El día extra del año bisiesto tiene un origen católico.
El día extra del año bisiesto tiene un origen católico.
El día extra que tenemos aproximadamente una vez
cada cuatro años, es una manera de adaptar el año calendario al año
astronómico.
¿Pero, sabias que el sistema actual de calculación
de los años bisiestos se diseñó para arreglar las fechas de la Semana Santa?
Mientras que el concepto del año bisiesto ha
existido desde la antigüedad, el calendario actual tiene sus orígenes en la
Iglesia Católica.
De acuerdo al reverendo James Weiss, profesor
asociado de historia de la Iglesia en la universidad de Boston, en 1582 el Papa
Gregorio XIII decidió ajustar el calendario para llevar la celebración de la
Semana Santa a la época del año en la que se celebraba cuando la iglesia
primitiva la introdujo.
El calendario juliano – usado por el imperio Romano y llamado así por Julio
Cesar - había seguido el antiguo calendario egipcio y agregado un día extra
cada cuatro años.
Sin embargo, El Reverendo Weiss explicó, que aquello
no coincidía con el calendario astronómico.
“Una vez cada cuatro años probó ser demasiados años
bisiestos, y con el tiempo, el año calendario no coincidía con el año
astronómico,” Le dijo a The Pilot, periódico de la Archidiócesis de Boston.
El Papa Gregorio determino que el calendario estaba
fuera de sincronía con el equinoccio de primavera por 10 días. Esto era
significativo para la Iglesia porque la fecha de Semana Santa fue establecida
por el Concilio de Nicea, en el año 325, como el domingo después de la primera
luna llena de primavera, y el inicio de la primavera se fijó para marzo 21. Sin
el ajuste, la fecha de Semana Santa eventualmente derivaría hacia el verano.
Por eso, en febrero 24 de 1582, el Papa Gregorio
expidió una bula papal titulada “Inter gravissimas” en la que decidió corregir
el error. El nuevo calendario – que sería después llamado calendario gregoriano
– agregaba un día extra a febrero cada cuatro años, a menos que el año fuese
divisible por 100. Esos años no tienen un año bisiesto. La excepción a esa
regla se da si el año es divisible por 400. Por eso al seguir esta regla, 1900
no fue un año bisiesto, mas el año 2000 sí lo fue.
Aunque esto corrigió matemáticamente el problema, el
Reverendo Weiss continuó, existía el problema de los 10 días que estaban “fuera
de sincronía.” Países católicos como Italia, España y Polonia, Weiss dijo,
alteraron sus calendarios durante el mes de octubre, para que cuando la gente
se fuese a dormir en octubre 4 se despertase en lo que era entonces octubre 15.
“Para complicar más las cosas, no toda Europa siguió
el calendario Gregoriano,” continuó el Reverendo Weiss. “Hubo una inmensa
confusión por un muy largo tiempo con respecto a la fecha, lo cual introdujo
una suerte de caos en la datación Europea.”
A lo largo de los siguientes 200 años, la gran
mayoría de las naciones europeas adoptaron el calendario gregoriano, Weiss
continuó. El último país en pasarse al calendario gregoriano fue Turquía, que
finalmente adoptó el calendario en 1927.
Hoy, la mayor parte del mundo usa el calendario gregoriano.
Hay algunas excepciones tales como Etiopía, Arabia Saudita, Irán y Afganistán
que todavía usan sus calendarios tradicionales. Otros, tales como India, Bangladesh
e Israel usan ambos, el gregoriano y sus calendarios tradicionales para marcar
el paso del tiempo.

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